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Ray Ban 5 Em 1

Beatriz Márquez, yo iba allí, la visitaba y un día estaba Ele. Yo vi a aquella flaquita, de unas 108 libras, cantando cosas de los Swingle Singers y también cosas de Michel Legrand, «Los paraguas», todo eso con Beatriz. Miré a aquella chiquita y dije: esta va a ser mi mujer.

Las cosas en com con el anciano ir diminuyendo, tendr en com un himno, una bandera y una c de identidad que dir nacido en la Rep Oriental del Uruguay. La identidad cultural se va trasladando progresivamente hacia una identidad m bien local, a una escala mucho m reducida que la nacional, un redescubrir de la aldea a la cual pertenecemos, de dimensiones culturales mucho m cercanas, pertenezco a esta ciudad, a mi equipo de futbol, me muevo en una dimensi e identidad que no va m all de mi peque aldea y al mismo tiempo me siento parte de la gran aldea global. Como supo se Jos Saramago aldea tiene el tama exacto del mundo para quien siempre ha vivido en ella Si no fu capaces de reconocer esto lograremos desdibujar nuestra identidad cultural y predomine cada vez m una cultura global..

En enero de este ao, los cimientos del sector se volvían a conmover. La primera empresa mundial de gafas, Luxottica, se fusionaba con la primera empresa mundial de lentes, la francesa Essilor. El resultado es un megagrupo con un valor en Bolsa de 46.000 millones de euros, unas ventas de 15.000 millones y en el que Del Vecchio cuenta con más de un tercio de las acciones.

También es cierto que se hizo para captar el voto de la mujer. Por supuesto. Pero eso no quita el hecho de que la mujer debe votar. Y m all de todo lo cr que podamos ser con nuestro Gobierno, no tenemos duda que nada m funesto le podr pasar a nuestro pa que volver a una administraci blanquicolorada, seguramente m regresiva a que cualquiera de las que padecimos en los veinte a abocada de lleno a tratar de aplastar los avances conseguidos por la Gesti de la Izquierda.Corresponde esbozar, entonces, desde nuestra humilde opini algunas de las razones por las que creemos que se ha llegado a esta situaci de hoy.La procesi va por dentro. Nadie mejor para juzgar al Gobierno y a sus dirigentes que los propios frenteamplistas. Treinta y cuatro a de todo tipo de padecimientos vividos en carne propia, y de lucha denodada para lograr el triunfo en 2004, le otorgan a la militancia del Frente Amplio m que el derecho, la obligaci de exigir a nuestras Autoridades no s el cumplimiento de nuestro programa (que en muchos casos ha sido soslayado o interpretado «a piacere»), sino antes que eso, incluso, honrar nuestros postulados hist y cumplir a cabalidad con nuestra identidad ideol Identidad que es la que nos ha mantenido unidos en los momentos m dif y soportando las peores circunstancias, que las hemos tenido, y muchas, durante todo este tiempo.Y quiz sea en este punto donde nuestro Gobierno Progresista ha cometido el mayor de sus errores dejando de lado su rica historia y olvidando muchas veces su filiaci de izquierda.