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Oasis Spa : por último en Chiang Mai, el Oasis Spa. Una cadena de buena categoría y precio medio, que en Chiang Mai cuenta con un jardín con pasarelas que conducen a casitas privadas para recibir tratamientos individuales o en pareja; exfoliaciones, masaje tradicional, masaje ayurvédico, etc. Tiene otro par de sedes en Bangkok en la zona de Sukhumvit, y también en Pattaya y Pukhet.

Y eso no fue menos duro porque, aunque no lo hicieran mirándome a los ojos, las burlas, los insultos, los grafitis en las paredes dirigidos a mi nombre, las notas que me dejaban en mi carpeta me lastimaban mucho, yo sentía mucha vergenza, miedo y así me fui encerrando cada vez más. Por suerte tenía tres amigas en mi división, no sé qué hubiera pasado sin ellas, con quienes al menos podía hablar En sexto la situación lejos de mejorar empeoró, porque llegó el viaje de egresados a Bariloche y para mí fue una tortura en lugar de vivir una semana de diversión, porque dos de mis compaeros fueron por más, les dijeron a los pibes de otros colegios que yo era «re puto», así que cuando me enteré me sentí tan expuesto, observado, evitado y mirado con sorna que lo único que quería era irme, estar en mi casa. Hasta puedo comprender por qué la gente discriminaba: en los y estábamos en un contexto donde nos maleducaron respecto a lo que ahora se denomina diversidad sexual, sin leyes igualitarias, sin cuidarse de lo políticamente incorrecto, siendo parte de manuales de desórdenes mentales, así que no culpo a nadie aunque lo haya vivido con dolor.

Más atinado fue el galardón a los directores. Ex aequo, se lo repartieron uno joven, Amat Escalante, y otro no tanto, Andrei Konchalovski. El primero por una turbadora fantasía con alma de metáfora que habla de sexo, extraterrestres y carne; el segundo por un relato grave sobre la culpa anclado en el Holocausto.

7) No tiene nada que ver con las maquinitas pero vaya el recuerdo para Futbol Aleman que iba los sabados al mediod en Canal 5, conducido por Carlos Prieto y con el relato del costarricense (otras fuentes dicen que era colombiano) Andr Salcedo. Los apodos que le pon Salcedo a cada jugador pasar a la historia por los siglos de los siglos am Olaf «El ni Thon, «Manitu» Kaltz, el «rat Kevin Keegan, Nachbight «El esp que vino del fr «Coquito» Kegel, «Migajita» Littbarski, «Alambrito» Falkenmeyer, «Chiquit Hassler, «Caperucita Roja»Rummenigge, «Escopeta» Mill y «Mateito» Matthaus. Si, ya se, se nos fue la moto pero la nostalgia pudo m.